Consejos para reducir las varices con tomates verdes y rojos

Tomates

Los granos de tomates tienen propiedades anticoagulantes que mejoran la circulación sanguínea. Su aplicación cutánea puede ayudar a reducir las varices. Las varices son venas dilatadas que se inflaman y pueden ser visibles a simple vista, por eso representan un problema de belleza, tanto en hombres como en mujeres.

La mayoría de las personas intentan encontrar una solución a esta afección que se revela bastante poco estética en las piernas o en otras partes del cuerpo. Conviene saber que las varices reflejan un problema de circulación sanguínea que se puede intensificar con otros síntomas como la pesadez, el dolor y el cansancio de las piernas.

El tratamiento para esta enfermedad es determinante para prevenir el desarrollo de la flebitis, un nivel todavía más alto que provoca la obstrucción total de una vena, generando un coágulo que puede provocar múltiples complicaciones. Hoy en día la industria ofrece muchas alternativas que prometen mejorar y curar este problema en poco tiempo. Sin embargo, estos tratamientos suelen ser costosos y los resultados no son tan visibles.

Por esta razón se promueve actualmente el tratamiento a base de productos alternativos naturales, que sacan provecho de las virtudes de algunos ingredientes para mejorar esta condición. Veamos por lo tanto un remedio natural a base de tomates verdes y rojos, que aporta un gran alivio a las personas que sufren varices.

Los tomates forman parte de las frutas más conocidas y más utilizadas en todo el mundo. En efecto, es el ingrediente principal de muchos platos a través de todo el mundo. Gracias a su uso frecuente, se ha podido determinar que se trata de un alimento con alto contenido nutricional y cuyas virtudes son excelentes para la salud.

En el caso de las venas varicosas, los tomates son excelentes porque sus granos contienen una sustancia ácida con propiedades similares a las de la aspirina, que actúa como un anticoagulante, mejorando el flujo sanguíneo. Además, contienen grandes cantidades de flavonoides, compuestos antioxidantes que refuerzan los vasos sanguíneos.

Tratamiento con tomate verde

Para comenzar hay que lavar bien los tomates para garantizar que están bien desinfectados. Se cortan en rodajas y se aplican sobre las partes afectadas de las piernas. Se utiliza una venda para cubrir toda la zona con el fin de fijar los tomates durante el tiempo en el que están actuando. En cuanto se siente un hormigueo y un ligero resquemor, indica que se pueden retirar las vendas. Se enjuagan las piernas con agua templada y se secan con cuidado. Este tratamiento se puede realizar hasta 5 veces al día y es fácil notar la mejora en pocas semanas.

El tratamiento con tomate rojo

Se lavan bien los tomates rojos y se cortan en rodajas. Se aplican sobre las venas afectadas y se cubren con una venda para fijar las rodajas. Se deja actuar durante 4 horas, se cambian las rodajas y se dejan actuar otras 4 horas más. El tratamiento se puede realizar todas las tardes, con el fin de comprobar ciertos cambios en pocas semanas. Para que los síntomas de esta afección disminuyan eficazmente, es importante completar este tratamiento con la adopción de un régimen alimenticio sano y equilibrado.


Categorías

Enfermedades

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

Escribe un comentario