Consejos para comenzar a meditar

Aprender a meditar

El meditar no significa únicamente poner la mente en blanco, sino más bien aprender a traer la conciencia al presente a través de enfocarla hacia algo en específico –como un mantra, una parte del cuerpo o una imagen-.

El practicar esta disciplina trae muchos beneficios a la salud física, mental y emocional, lo cual ha sido comprobado científicamente. Entre estos se encuentran el regular nuestra presión arterial, cultivar una mente tranquila y armónica –con lo cual se obtiene claridad mental y energía-, y aprender a ser flexibles ante las circunstancias de la vida.

A continuación, algunos consejos para comenzar a realizar esta práctica:

  1. Destina 10 minutos en la mañana o antes de dormir para meditar; con el tiempo podrás incrementar el tiempo a 30 minutos o una hora.
  2. Elige la postura en la que te sientas más cómodo, ya sea con las piernas cruzadas sobre el suelo o en tu silla favorita; lo importante es que mantengas tu columna vertebral derecha para que la energía circule libremente.
  3. Relaja todo tu cuerpo: los músculos, la tensión en cadera, estómago, hombros y cuello, junto con mandíbula, boca y lengua.
  4. Centra la atención en tu respiración, en cómo inhalas y exhalas sin tratar de controlar el ritmo o la fuerza de la misma; tan sólo observa el flujo natural del aire que entra y sale de tu cuerpo.
  5. No te preocupes si llega algún pensamiento, simplemente sé consciente de él y déjalo ir visualizándolo como una nube en el cielo que se aleja con el viento o como una hoja que flota río abajo lejos de ti; repite este proceso cuantas veces sea necesario sin culparte o recriminarte.

Por último, explora las diferentes técnicas que existen para meditar y elige la que más te convenga.

Fuente: Reforma. Vida

Imagen: flickr


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