Consejos para aliviar los síntomas de la rosácea y la cuperosis

Cutis saludable

La rosácea y la cuperosis son dos alteraciones de la piel que pueden minar la autoestima de las personas que las sufren debido a que causan el enrojecimiento de pómulos, mejillas y nariz.

En el caso de la rosácea, el origen de la rojez se encuentra en la inflamación de la piel, mientras que el responsable de la cuperosis es la dilatación de pequeños capilares. Aclarado esto, veamos qué pueden hacer las personas para aliviar sus síntomas.

Para empezar, se recomienda evitar la exposición a temperaturas extremas para impedir así la vasodilatación del rostro. Y en el caso de que sea inevitable, utilizar siempre protector solar con un alto factor de protección.

Cuando el sofoco facial característico de estas dos alteraciones en la piel, aparece fuera de casa, aplica un spray de agua termal, un remedio excelente que les conviene llevar en el bolso a todas las personas con rosácea o cuperosis.

Los hábitos alimentarios también juegan un papel importante en la lucha contra el enrojecimiento de la cara. En este sentido, hay que evitar la sal, el tabaco, el picante y, por supuesto, el alcohol.

Para que la circulación sanguínea recupere su ritmo normal, haciendo que la rojez desaparezca, no hay nada mejor que unos minutos de relajación. Este método es muy útil cuando esta aparece después de la práctica de algún tipo de actividad física. Así que si padeces rosácea o cuperosis no olvides terminar la rutina de ejercicio con algo relajante.


Escribe un comentario