Consejos a la hora de consumir champiñones

Champignons

Los champiñones son deliciosos para acompañar las carnes, hacer deliciosas salsas o ser mezclados con arroz. En cualquier caso, si se compran frescos, se pueden poner malos en pocos días. Comer champiñones en mal estado puede causar problemas gastrointestinales, y en ciertos casos una intoxicación más grave, por lo tanto es imperativo saber si los champiñones están o no en mal estado.

La primera cosa que se debe hacer es ver si el champiñón presenta manchas, si se ven zonas más oscuras que otras, esto significa que el champiñón no se puede consumir. Otra posibilidad es fiarse del olor. Si se percibe un olor agrio, parecido al olor del amoniaco, es que los champiñones no están buenos para ser consumidos. Los champiñones deben liberar un olor a tierra, un perfume fresco y natural, en caso contrario conviene no comerlos.

Los champiñones en mal estado se pueden detectar cuando se ve que se han secado o que están muy arrugados después de comprarlos. Si no estáis seguros de si están o no secos, basta con mirar el cuerpo de los champiñones y buscar los pliegues, esto revela que están en mal estado.

También se puede examinar el fondo de la cápsula, es decir las branquias de los champiñones. Si veis que una parte está oscura, eso significa que el proceso de putrefacción ha comenzado, y por consiguiente hay que tirarlos.

Cuando se mira la punta del champiñón, si veis que forma una capa blanca y una textura viscosa, es mal signo. Cuando los champiñones se pudren, la parte superior se cubre de una capa viscosa, signo claro de que está en mal estado.

Los champiñones no conviene conservarlos en el cajón de la fruta de la nevera, porque esta parte del frigorífico está concebida para conservar la humedad de las verduras, y eso es justamente lo que no le conviene a los champiñones.


Escribe un comentario