Cómo conseguir que tu ensalada de pasta sea más saludable

Ensalada de pasta integral

¿Te has preguntado alguna vez si estás haciendo lo suficiente para que tus ensaladas de pasta sean saludables? Baja en grasas, pero alta en carbohidratos, la pasta puede ser una poderosa aliada si se utiliza bien. Y una enemiga, aumentando el riesgo de obesidad, si se toman porciones desmedidas y se acompaña de carne roja y salsas grasientas.

Elige la pasta integral. Al aportar más fibra que la pasta blanca normal, se digiere más lentamente. Esto alarga la sensación de saciedad y ayuda a mantener un nivel constante de glucosa en la sangre.

Asegúrate de que la harina de integral es el primer nombre que aparece en la lista de ingredientes. Y ten en cuenta que, aunque es más saludable, tienes que prestar igualmente atención al tamaño de las porciones para no ingerir más calorías de las que puedes quemar en un día.

Sé generoso con la verdura. Utiliza la pasta como base y luego añade un buen puñado de verduras. Un truco: si las cortas en forma de espaguetis o tallarines tendrás la sensación de que disfrutas de una ración mayor de tu ensalada de pasta favorita.

El calabacín, la zanahoria, las espinacas, el pimiento, la berenjena, los guisantes, el brócoli y casi cualquier vegetal que se te ocurra voluminizará tus ensaladas de pasta a cambio de muy pocas calorías. Puedes saltearlas ligeramente o cocinarlas al vapor.

Redondéala con proteínas. Ahora que tenemos abundantes verduras sobre una base de pasta integral, es el momento de añadir proteína magra. Unos trozos de pollo sin piel (a la plancha o al vapor), unas gambas e incluso las albóndigas (si son de pollo o pavo) son las mejores opciones. Los vegetarianos pueden hacer albóndigas sin carne a base de frutos secos y legumbres.


Escribe un comentario