Las consecuencias de comer rápido

Comer rápido

Comer rápido se ha convertido en una necesidad para muchas personas, pero sus consecuencias pueden ser graves

¿Siempre eres el primero en acabarte tu comida? ¿Cuentas con poco tiempo para comer en tu trabajo? ¿Tus familiares y amigos te dicen que comes demasiado rápido? Si es así, puede que haya llegado el momento de tomártelo con más calma, porque según los expertos comer rápido es un hábito muy poco saludable.

Para empezar, debes saber que es muy importante para nuestro organismo que la comida que ingerimos esté bien masticada, ya que de lo contrario puede causarnos problemas de digestión, problemas que a la larga pueden agravarse.

Además, se ha demostrado que comer rápido engorda. Sí, así es. El cerebro tarda en procesar entre 20 y 30 minutos que hemos comido y estamos satisfechos. Por lo tanto, si acabamos nuestra ración en un espacio de tiempo menor, pongamos de 15 minutos, estaremos haciendo un flaco favor a nuestro organismo, ya que la sensación de estar saciados no aparecerá, lo que nos empujará a tomar más alimentos de los que en realidad necesitamos.

Se trata de dos razones de peso para que las personas que se han acostumbrado –algunas por exigencias de su trabajo– a comer rápido se replanteen sus hábitos. Asimismo, comer despacio es aún más importante si nos encontramos realizando una dieta de adelgazamiento, pues contribuirá a que nos saciemos más fácilmente.

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Foto – Washingtonian


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