Cómo vencer los obstáculos a la hora de practicar ejercicio en verano

¿Quieres marcar musculos?

Si nos ponemos a buscar, se pueden encontrar muchos obstáculos a la hora de practicar ejercicio en verano. El principal es el calor. Cuando las temperaturas son altas se desaconseja realizar grandes esfuerzos físicos, sobre todo al aire libre, donde la incidencia de los rayos solares es mayor.

Aunque necesarias, las vacaciones representan la segunda mayor traba para mantener este hábito tan necesario. Durante ese período, nos salimos de nuestras rutinas, lo que a menudo conduce al abandono temporal del ejercicio.

Sin embargo, ni el calor ni las vacaciones deberían impedirnos practicar ejercicio en verano. Las consecuencias de dejar de practicar actividad física de la noche a la mañana pueden ser un aumento de peso y la pérdida de la condición física que hemos luchado durante todo el año por alcanzar.

Vencer al calor

Si sueles practicar ejercicio en las horas centrales del día, durante el verano tendrás que buscar otro momento. Igual sucede con los que lo practicáis por la noche. Las noches veraniegas pueden ser tanto o más calurosas que los días. Nuestro consejo es trasladar la rutina de ejercicios a la mañana, y cuanto más temprano, mejor, sobre todo, si como hemos apuntado antes, nos gusta practicarlo al aire libre.

Hacer hueco al ejercicio durante las vacaciones

A veces resulta complicado mentalizarse para hacer ejercicio durante las vacaciones, ya que llevamos todo el año esperando para tener la oportunidad de relajarnos y olvidar en la medida de lo posible la rutina diaria, y el ejercicio quizá nos la recuerda demasiado. Si ese es tu caso, la solución puede estar en practicar actividades físicas distintas a las del resto del año, como nadar o dar tranquilos paseos en bicicleta si el sol lo permite. No hace falta que la intensidad sea muy alta; nuestro cuerpo nos agradecerá cualquier esfuerzo, por pequeño que sea. Lo importante es no abandonar completamente nuestro hábito de practicar ejercicio.

También es posible que no tengas acceso a máquinas de fitness, bicicletas ni piscinas en el lugar donde tienes previsto viajar. Para superar ese obstáculo, podemos prepararnos antes de marchar una rutina de ejercicios compuesta por cosas como flexiones y abdominales (con la ayuda de un preparador físico si lo consideramos necesario), para los que no nos hará falta nada, sólo nuestro propio cuerpo.


Escribe un comentario