Cómo preparar el smoothie perfecto

Licuadora

Un buen smoothie debe ser tan nutritivo como una comida –repleto de de vitaminas, minerales, antioxidantes, proteínas y grasas saludables–, pero también delicioso. Aquí te enseñamos cómo conseguirlo dividiendo su elaboración en cinco pasos bien diferenciados.

Fruta: Escoge al menos dos tipos de fruta o verdura, ya sea fresca o congelada. Si quieres perder peso, añade col, espinacas o rúcula, mientras que si lo que necesitas es un chute de energía, decántate por el plátano o el aguacate; las opciones en este paso son infinitas.

Líquido: Añade entre una y dos tazas de líquido. Cuanto más líquido suelten los vegetales y las frutas del paso anterior, menos cantidad tendrás que añadir. Puedes escoger entre leche, zumo, café, té y agua.

Cuerpo: La principal característica del smoothie es su cremosidad, algo que lograremos añadiendo mantequilla de cacahuete, requesón, helado, yogur e incluso cubitos de hielo.

Sabor: El cuarto paso es el sabor: dulce, amargo, picante.. o, por qué no, todo a la vez. En este paso, podemos añadir azúcar, miel, jarabe de arce, higos, dátiles, canela, extracto de vainilla, menta…

Energía: Esto es lo que separa a los smoothies buenos para la salud de los muy buenos. Llevaremos nuestro batido al siguiente nivel si le ponemos alimentos altamente nutritivos como aceite de pescado, bayas de goji, espirulina o semillas de lino molidas.


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