Cómo impedir que el calor agrave la retención de líquidos

Piernas de Hilary Duff

Las personas con tendencia a la retención de líquidos ven cómo durante el verano este problema de tipo hormonal se agrava debido al calor. Junto a la hinchazón de zonas como el vientre y las piernas, una de las consecuencias más incómodas es el aumento de peso.

Tampoco hay que olvidar las señales que aparecen en el rostro, sobre todo por la mañana, ya que después de varias horas tumbados, el líquido se redistribuye para situarse en las zonas más laxas, como es el caso de los párpados. Por suerte existen hábitos que ayudan a combatir la retención de líquidos.

Para que el calor no se traduzca en una mayor retención de líquidos y una mala circulación, es fundamental llevar una dieta equilibrada en la que debe figurar al menos 1.5 litros de agua diarios y, muy importante, la mínima cantidad de sal posible.

Otro factor importante de cara a mantener a raya este problema que afecta a más mujeres que a hombres es el ejercicio. La vida sedentaria es uno de los mayores enemigos de las personas con tendencia a la retención de líquidos, por lo que es fundamental mantenerse activo.

Otras acciones más pequeñas, aunque muy eficaces, son evitar ponerse prendas de ropa demasiado ajustadas y mover frecuentemente las piernas si vamos a estar muchas horas sentados, ya sea en la oficina, en casa o en un medio de transporte.


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