Cómo hacer del caminar un ejercicio eficaz y ameno

Mujer caminando

Caminar es un tipo de ejercicio al alcance de cualquiera. No requiere de una equipación especial ni es necesario poseer unas cualidades atléticas muy desarrolladas. Además, se puede practicar en casi cualquier parte (la ciudad, el campo…). Esto lo ha convertido en uno de los métodos más populares tanto para mantenerse en forma como para perder peso.

Las caminatas como ejercicio cuentan con todo el respaldo de los médicos, que, normalmente, recomiendan caminar durante 30 minutos diarios a las personas que no practican ningún otro deporte. Haciendo esto, se protegen y fortalecen todos los órganos y funciones del cuerpo, pero ¿qué podemos hacer para que las caminatas sean más amenas?

Lo principal es no irse a caminar solos, sino buscar el apoyo y la compañía de un grupo o de al menos otra persona. De esta manera, las caminatas serán mucho más agradables, ya que hacer ejercicio en grupo permite charlar y depositar la mente en otro sitio que no sea solamente el esfuerzo que se está realizando. Asimismo, caminar con otra persona aumenta la motivación, ya que cuando dos o más personas realizan ejercicio juntos siempre se crea una pequeña competitividad entre ellos.

Cambiar el trayecto a menudo también contribuye mucho a que las caminatas sean más amenas. Siempre que sea posible, elegiremos lugares nuevos a los que dirigir nuestros pasos, así como nuevos caminos para llegar a ellos. Estos cambios estimulan la mente y así evitamos caer en el aburrimiento, que es lo más peligroso en el deporte, ya que puede llevar a terminar por dejarlo, y eso es algo que no nos podemos permitir. El ejercicio ha de estar siempre presente en nuestras vidas.

Caminar a paso ligero es el tercer consejo que ofreceremos para aquellos de vosotros que buscáis hacer de las caminatas vuestro único ejercicio. ¿Por qué? A pesar de que no es así, cuando hacemos las cosas rápido nos da la sensación de que el tiempo pasa más deprisa y cuando actuamos de manera más pausada parece que el reloj avanza más despacio. Todo está en la mente, pero en lo que se refiere al ejercicio, podemos sacar mucho partido de este aspecto para lograr que las caminatas sean más amenas. Aumenta el ritmo de tus pasos, camina rápido, y verás como tienes la sensación de que la media hora diaria se pasa volando.


Escribe un comentario