¿Cómo hacer aceite de albahaca?

Aceite albahaca

En cocina, el aceite de albahaca se puede utilizar de diferentes maneras, para condimentar las ensaladas, preparar una salsa al pesto y dar sabor a los platos de pasta, carnes o pescados. Se puede comprar preparado o prepararlo en casa siguiendo una receta muy sencilla.

Las propiedades de la albahaca extienden su uso de este aceite a otros campos. Por ejemplo se puede utilizar con fines medicinales. Se trata de un potente digestivo natural que reduce los vómitos y mejora el apetito. Para preparar este aceite aromático casero, es necesario disponer de 2 tazas de aceite de oliva extra virgen, una taza de albahaca fresca y un recipiente de cristal con cierre hermético.

Primeramente se limpian bien las hojas de albahaca. Para ello se debe utilizar un paño limpio o papel de cocina y frotar bien las hojas hasta que estén limpias y secas. Después, se prepara una cacerola con agua al fuego, se añaden las hojas de albahaca y se calienta. El agua no debe hervir. Con un minuto debería ser suficiente.

Una vez que las hojas están ligeramente blancas, se enfría poniéndolas en un recipiente con agua y hielo. Se escurren bien para eliminar el exceso de agua y poder triturarlas. Para picarlas fácilmente se puede utilizar una picadora eléctrica. También se pueden machacar con un mortero.

A medida que se van machacando se añade aceite y se va mezclando todo. Una vez terminado, se cuela la mezcla para eliminar los restos de hojas de albahaca. Esta preparación se puede utilizar para condimentar las ensaladas o vuestros platos preferidos. Si se opta por conservar el aceite de albahaca en la nevera, se pueden añadir algunas hojas frescas que conviene cambiar cada dos semanas.


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