Cómo frenar la ansiedad y la depresión antes de que tomen el control

Depresión

El estrés diario, las malas épocas y los factores genéticos son los principales responsables de la ansiedad y la depresión, dos problemas que hay que atajar de raíz cuando comienzan a asomar la cabeza, antes de que se hagan con el control de tu mente y tu cuerpo.

La dificultad para conciliar el sueño o para todo lo contrario: levantarse de la cama por las mañanas, son las primeras señales de que algo va mal. Durante esta fase, todavía es posible darle la vuelta a la situación y recuperar el equilibrio mental.

Lo primero y más importante es continuar con la rutina. No importa cuánto esfuerzo suponga. Levantarse, ducharse, desayunar, ir a trabajar, etc, mantiene alejados los pensamientos negativos que empeoran los cuadros de ansiedad y depresión.

Dos mujeres caminando

Las actividades al aire libre con amigos son un excelente antídoto

Para detenerle los pies a la ansiedad y la depresión también es fundamental practicar deporte. Sus beneficios son todavía mayores cuando representan diversión. Clases de baile, un partido de fútbol con los amigos o un paseo en bicicleta por los lugares que más te gustan de tu ciudad son grandes antídotos.

Según los médicos, otra clave en este terreno es la socialización. Las personas con ansiedad o depresión a menudo se aíslan, lo que empeora todavía más la situación. El contacto con las personas, especialmente si son nuevas, es algo que hay que obligarse a hacer incluso cuando no se tienen ningunas ganas de ello.

Ponerse al alcance de los rayos solares, con moderación, y entrar en contacto con la naturaleza proporciona en las personas una sensación de calma y bienestar que también es muy eficaz para frenar el avance de la ansiedad y la depresión.


Escribe un comentario