Cómo conseguir unos glúteos definidos fácilmente

Glúteos de Rihanna

Unos glúteos definidos mejoran mucho nuestra imagen y, por lo tanto, también nuestra autoestima, pero ¿cómo transformar un trasero corriente en uno fuerte que haga que todos los pantalones nos queden perfectos?

Hacer sentadillas tres o cuatro veces por semana es fundamental para tonificar los glúteos. Este ejercicio aumenta el tamaño de los músculos del trasero al bajar lentamente las caderas con los pies en paralelo a la altura de los hombros. Asegúrate de mantener el tronco firme y la espalda recta, así como de que las rodillas no sobrepasen los dedos de los pies.

Construir un trasero más voluminoso también beneficia a veces a las pantorrillas, como es el caso del ejercicio llamado zancadas o lunge. Para llevarlo a cabo, colocamos los pies en paralelo y después damos una zancada. Bajamos el cuerpo lentamente, doblando ambas rodillas, y volvemos a la posición inicial. Repetir con la otra pierna y no doblar las rodillas más de 90 grados ni permitir que la de atrás toque el suelo.

El puente es uno de los ejercicios para tonificar los glúteos más agradecidos que existen, ya que podemos practicarlo tumbados sin demasiado esfuerzo. Una vez en el suelo (mejor sobre una colchoneta) levantamos el tronco y mantenemos el trasero todo lo alto que podamos durante unos segundos. Baja y vuelve a subir, siempre con movimientos suaves, pero firmes.

Practicar estos tres ejercicios de manera regular es una manera sencilla de obtener unos glúteos más definidos, pero si quieres acelerar el proceso debes añadir ejercicio cardiovascular a la ecuación, así como reducir la ingesta de grasas. Otra cosa que ayuda (y que si lo hacemos cada día puede fortalecer el trasero por sí solo sin necesidad de nada más) es subir pendientes a pie, no hace falta que sean muy empinadas, entre el 5% y el 7% es suficiente.


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