Cuatro razones para comer almendras todos los días

almendras

¿Todavía ves las almendras como un snack que comer de vez en cuando? Después de ver estos cuatro beneficios, seguro que cambias de idea. Y es que existen razones de peso para tomar un puñado de ellas todos los días.

Estabilizan el azúcar en la sangre. Al igual que muchos alimentos, nos ayudan a obtener energía. Sin embargo, dado que tienen un índice glucémico más bajo, esta se libera de una forma lenta y sostenida. De esta manera se previenen los picos de azúcar, que provocan sensación de debilidad y náuseas entre las comidas, además de una necesidad incontrolable de tomar azúcar y carbohidratos refinados.

Fortalecen el corazón. Su riqueza en grasas monoinsaturadas y vitamina E (un antioxidante que reduce la inflamación) las convierte en unas grandes aliadas de la salud de este órgano. Un estudio descubrió que el simple hecho de añadir almendras a la dieta es suficiente para aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL) y reducir los del malo (LDL). Lo más interesante es que las personas más beneficiadas fueron aquellas con el colesterol más alto, lo que redujo su riesgo de desarollar cardiopatías.

Favorecen la digestión. Incluir en la dieta alimentos ricos en fibra como las almendras es fundamental para mantener el colon saludable y reducir el riesgo de cáncer. Además, este alimento ayuda a que las bacterias buenas se impongan sobre las malas en el tracto digestivo. Esto se nota en un vientre más feliz.

Fortalecen los huesos. En comparación con otros frutos secos, las almendras son las que más calcio contienen por gramo. Si a eso le unimos que son una excelente fuente de magnesio y fósforo (que trabajan junto al calcio en el fortalecimiento de los huesos y la prevención de la osteoporosis), no cabe duda de que estamos ante un alimento imprescindible para la salud ósea.


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