Cambiar el estilo de vida en los bebés con alto riesgo de asma, podría evitarla en su vida futura, así por ejemplo eliminar los frutos secos, productos lácteos, vestir a tu bebé con ropa especial antiacaros, la soja y a su vez reducir el nivel de los ácaros del polvo en sus cuartos, disminuye las tasas de asma entre los adolescentes, según un nuevo estudio.
Por primera vez se ha demostrado que la manipulación intensiva de la dieta en los jóvenes y sus madres a través de la lactancia materna,
sumado al entorno en que crecen, tendría un impacto sobre sus posibilidades de desarrollar asma y alergias, más adelante en la vida.
Los investigadores esperan que los resultados del mismo podrían acabar con la epidemia de asma y alergias que padece el norte de Europa.




