Café con leche: cremoso y ligero

Café con leche

El café debe tomarse sólo para así apreciar por completo su sabor, sin embargo una opción es agregarle leche para aligerar su intensidad y conferirle nuevas cualidades. No obstante, el tipo de lácteo que se elija determinará el sabor y la consistencia de la bebida, pues no sólo el grano y el tostado dominan el sabor.

Algunas opciones que utilizan este ingrediente son el café latte, el capuchino y el macchiato, los cuales a su vez pueden adicionarse con leche entera, light, deslactosada, de soya, etc.

La leche pasteurizada es la mejor opción para acompañar al café debido a su tratamiento térmico, pues éste no afecta los componentes principales del producto. Sin embargo, la que se utiliza más frecuentemente es la leche ultra pasteurizada, misma que sí afecta el sabor final.

Entre las pasteurizadas, no hay mucha diferencia entre la leche entera, la light y la deslactosada en cuanto a sabor, pero sí en cuanto a calorías para las personas que se encuentren a dieta o para las que sean intolerantes a la lactosa.

Algunos datos que las personas a dieta deben saber: la leche entera contiene de un 3.2 a un 3.6 por ciento de grasa, comparada con la leche light, la cal tiene un contenido de grasa por debajo del 1 por ciento.

Aun así, en particular para el capuchino, se sugiere tomar con leche entera, pues las versiones light no espuman igual con lo que se pierde la esencia de esta bebida.

Las que no se recomiendan tanto: la leche de soya compite mucho con el sabor del café, y la leche condensada cambia la textura (por lo que si se desea endulzar el café, es mejor agregar productos como la stevia). Por último la leche o crema en polvo, presenta un sabor cocido que tiende a la rancidez y al que se le agregan sustitutos lácteos.

Fuente: Buena Mesa

Imagen: flickr


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