Beneficios de la carne a la brasa

 Chuletas a la parrilla

La carne a la brasa o en barbacoa genera más substancias potencialmente cancerígenas que las que van cocinadas de otra manera. Al parecer, añadir a la carne a la brasa extractos de romero podría compensar este fenómeno poco saludable. La mejor manera de saborear la carne sin correr ningún tipo de riesgo para la salud es el de acompañarla sistemáticamente con una buena dosis de verduras.

La carne asada a alta temperatura (más de 300 º C) genera reacciones químicas potencialmente cancerígenas. Por eso, se recomienda no consumirla a menudo, especialmente si están hechas a la barbacoa, y sobretodo evitar comerse las partes quemadas.

De una manera general, se sugiere reducir la intensidad del fuego, al igual que el tiempo de asado, para disminuir la formación de substancias cancerígenas. Igualmente, se aconseja darle la vuelta con frecuencia a la carne que está en la parrilla, para evitar el contacto directo con las llamas del fuego.

Volviendo al romero, un investigador ha medido el efecto antioxidante de diferentes tipos de finas hierbas que se añaden a la carne antes de hacerla a la parrilla. Demuestra que el extracto de romero permite obtener una menor concentración de substancias cancerígenas.

El orégano tiene propiedades similares, pero en menor cantidad. Si este dato se confirma, sólo hay que determinar la cantidad de extractos necesarios para obtener un efecto interesante.

Mientras tanto, los nutricionistas recomiendan acompañar sistemáticamente las carnes a la parrilla con verduras. Estas últimas, ricas en antioxidantes y en fibras, facilitan la neutralización y eliminación de los compuestos químicos susceptibles de ser cancerígenos. Si consumir carne roja aumenta el riesgo de cáncer de colon y de recto, consumirla acompañada de verduras puede disminuir este porcentaje de riesgo.

Más información – 3 excelentes alimentos para fortalecer la sangre


Escribe un comentario