Belleza y tabaco son incompatibles

Hombre fumando

Esta es una buena razón para dejar de fumar. Basta con pensar en vuestra apariencia para que el tabaco pase a un segundo lugar. El tabaco tiene consecuencias nocivas para la piel, y es capaz de adelantar el envejecimiento cutáneo. El simple hecho de tener un cigarrillo entre los labios crea una serie de arrugas específicas en las personas que fuman mucho. Pero, en todo caso, las consecuencias del tabaco no se detienen aquí. En definitiva, belleza y tabaco son incompatibles.

La nicotina conlleva una vasoconstricción, disminuyendo así el aporte de sangre hacia la piel. El humo del cigarrillo contienen también partículas finas que se pegan a la piel, obstruyendo al final los poros. Finalmente, el tabaco aumenta el riesgo y la propensión a tener bolsas debajo de los ojos.

Por otro lado, existe la posibilidad de un aumento de los radicales libres, que son esas pequeñas partículas que aceleran el proceso de oxidación de la piel, y por lo tanto su envejecimiento prematuro.Finalmente, fumar tiñe las uñas y la piel de los dedos de un color amarillento, al igual que los dientes, que terminan perdiendo su blancura natural.

El resultado de todas estas influencias es que las mujeres que fuman parecen tener diez o más años de la cuenta. Además de todo esto, que tiene un cierto carácter estético, el tabaco es muy nocivo para la salud. La pregunta es muy sencilla, ¿por qué hay mujeres que siguen fumando?

Al parecer, las mujeres controlan mejor su peso corporal con la ayuda de un cigarro. Sin embargo existen soluciones mejores para controlar el peso, sin que eso nos suponga un riesgo para la salud en general y el aspecto de nuestra piel. Para dejar de fumar, basta con un poco de fuerza de voluntad, y algún que otro tipo de ayuda. Podemos empezar por acudir a un especialista, o a nuestro médico de familia habitual.

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