Aprende a almacenar la fruta para ahorrar dinero y sacarle el máximo partido

Manzanas

Almacenar la fruta correctamente puede suponer un importante ahorro de dinero al cabo del año. Además, en muchos casos nos ayudará a sacar el máximo partido de las propiedades que presenta cada variedad.

A continuación, te ofrecemos consejos de almacenaje relacionados con algunas de las frutas más populares, como es el caso de la manzana y la pera, así como de algunas que se están abriendo camino, como el kaki persimon.

  • Manzana: Pueden aguantar hasta dos semanas en un lugar fresco, aunque conseguiremos alargar más su duración si las metemos en la nevera dentro de una caja de cartón.
  • Cítricos: Las naranjas, mandarinas, pomelos y demás cítricos no es recomendable guardarlos nunca en un recipiente hermético. El lugar ideal es un sitio fresco y con una buena circulación de aire.
  • Bayas: Para almacenarlas hay que tener muy presente que su fragilidad, por eso no haremos con ellas pilas demasiado altas para evitar que se aplasten. El recipiente que mejor funciona en este caso es una bolsa de papel. Antes de comerlas, se lavan bien y listo.
  • Higos: No les gusta la humedad, así que no utilices nunca contenedores cerrados para su almacenaje. En lugar de eso, mételos en una bolsa de papel (que funciona genial para absorber el exceso de humedad) o mejor aún, colócalos sobre un plato y guárdalos en la nevera. Este último método los mantiene hasta una semana.
  • Melocotón: Este método es aplicable para todas las frutas de hueso. Refrigerar sólo cuando esté completamente maduro, hasta entonces dejarlo fuera en un lugar fresco.
  • Pera: Esta fruta es capaz de aguantar hasta dos semanas en un lugar fresco. Si lo que deseamos es lo contrario, es decir, acelerar su maduración, la colocaremos en una bolsa de papel junto a una manzana.
  • Kaki persimon: Ahora que es la temporada de esta fruta, seguro que te resulta muy útil este consejo para su almacenaje. Para beneficiarnos de sus cualidades laxantes, hemos de esperar a que estén completamente blandos, algo que se consigue dejándolo a temperatura ambiente durante algunos días, dependiendo del estado en que los hayamos adquirido. Si no queremos esperar tanto, lo metemos en una bolsa de papel junto a unas cuantas manzanas y lograremos acelerar el proceso.

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