Alergias estacionales

Alergias estacionales

El cambio de estación de primavera a verano o de otoño a invierno puede generar alteraciones en el sistema respiratorio, desembocando en alergias desde ligeras hasta severas. Esto debido a que el cambio de clima o la llegada de lluvias debilitan las vías respiratorias ocasionando esta situación.

La alergia se define como una sensibilidad del organismo hacia ciertas sustancias –como polvo o polen-, lo cual puede confundirse con los síntomas del resfriado común pues una alergia también implica estornudos, irritación de ojos y garganta y una congestión nasal; no obstante en estos cuadros no existe la fiebre ni dolor de cuerpo.

Otro aspecto que distingue a las alergias del resfriado es que no son contagiosas, aunque sí pueden ser heredadas de padres a hijos y, aunque no son tan severas como otras enfermedades, pueden llegar a ser muy molestas y en casos extremos a provocar asma o a dificultar la respiración.

Para evitar llegar a esto, es necesario identificar el alérgeno (la sustancia que provoca la alergia) y acudir al médico quien recetará el tratamiento más adecuado después de indagar las causas que provocan el padecimiento. Otras formas de prevenir las alergias son:

  • Lavar frecuentemente manos y cara, mantener limpias las fosas nasales e hidratar los ojos con agua fresca y limpia.
  • En caso necesario, usar mascarilla como protección.
  • Evitar fumar y respirar el humo del cigarro.
  • No estar en contacto con animales que suelten pelo.
  • Evitar alfombras y tapetes pues éstos guardan mucho polvo; limpiar a diario los pisos.
  • Ventilar las habitaciones de la casa durante las primeras horas de la mañana o en las últimas de la noche para así evitar que el viento introduzca el alérgeno.
  • Usar lentes de sol al salir a la calle.
  • No auto medicarse.

Fuente: Reforma. Salud

Imagen: flickr


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