Alergia infantil a la leche de vaca

Alergia infantil a la leche de vaca

La alergia infantil a la leche de vaca es la reacción negativa del organismo del niño a las proteínas de la leche vacuna. Esta leche se compone de caseína en un 80% y por proteínas del suero en un 20%, siendo de éstas últimas la betalactoglobulina la principal causante de alergia en niños.

Los síntomas se clasifican según el tiempo de aparición en:

  • Reacción inmediata

Síndrome de alergia oral, prurito, edema y hormigueo en la boca.
Shock anafiláctico, poco común y muy grave.

  • Reacción intermedia

Náuseas, vómitos, palidez y diarrea a las 3 horas de la ingestión.

  • Reacción retardada

Diarrea de varios días, deposiciones con estrías de sangre, anemia grave y retraso del crecimiento.

También pueden existir síntomas extra gastrointestinales como los provocados por cualquier alergeno  (Ver Alergias alimentarias en la infancia).

El diagnóstico se realiza por la sospecha de los síntomas clínicos y la exclusión de la dieta de la leche de vaca y sus derivados por parte del pediatra, con el correspondiente suplemento de calcio.

Existen pautas según la respuesta del niño a este cambio:

  • Pasar a fórmulas hipoalergénicas de leche, que tienen sus proteínas modificadas y eliminan los síntomas en el niño.
  • Si no existe mejoría o si los síntomas se agravan, se necesita realizar otro tipo de pruebas con el gastroenterólogo pediatra, que brinde el diagnóstico definitivo.

El diagnóstico de alergia a la leche de vaca no es sencillo en lugares con gran producción y consumo de leche de vaca y sus derivados.

En mayores de 6 meses pueden indicarse fórmulas de leche en base a soja, dado que el costo puede ser menor y tiene mejor aceptabilidad que otras fórmulas hipoalergénicas.
No se recomienda la leche de cabra, oveja u otros mamíferos (que contengan a la proteína intacta) en aquellos niños que tienen alergia a la leche de vaca comprobada.

La mayoría de los niños después de uno a dos años de tratamiento específico podrá tomar leche de vaca y sus derivados sin problema. Según experiencias clínicas un 95% lo logra a los 3 años.

Fuente | Nutriguía para Todos


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