Alcohol; amigo de los antojos

image El alcohol puede frustrar los intentos de resistirse a los antojos, afectando negativamente una dieta, ya que por ejemplo la resaca producto de unas copas de más, es inductora de antojos.

Las bebidas alcohólicas tienen la capacidad de reducir los niveles de azúcar en sangre y a la vez aumentar los niveles de cortisol, que también se verán afectados por la deshidratación, sumándose a estas secuelas generadas por el alcohol, una disminución de los niveles hormonales de dopamina y serotonina.

Todas éstas secuelas conspiran para potenciar el día después los antojos que desencadenan desequilibrios nutricionales y emocionales, por lo cual los expertos creen que estos pueden ser evitados, teniendo en cuenta lo siguiente:

· Tomar una buena comida antes de una fiesta, para que el alcohol sea metabolizado lentamente.

· Tener un desayuno rico en proteínas por la mañana (los huevos son los mejores para un desayuno proteico), ya que esto incrementa los niveles reducidos de serotonina.

· Intercalar un vaso de alcohol con un vaso de agua durante toda la noche.

· Tomar más agua antes beber, para prevenir la deshidratación posterior originada por el consumo de alcohol.


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