Aditivos y colorantes

Aditivos y colorantes

Aditivos alimentarios

Los aditivos alimentarios son sustancias autorizadas a nivel sanitario, que se agregan intencionalmente a los alimentos sin el propósito de cambiar su valor nutricional y con la finalidad de:

  • Aumentar su conservación o estabilidad.
  • Mejorar sus características sensoriales.
  • Facilitar su transformación, preparación, tratamiento, transporte o almacenamiento.
  • Mejorar el uso para el que vayan destinados.

En los siglos XIX y XX se populariza con las nuevas sociedades industriales, la utilización de aditivos alimentarios. La utilización generalizada de aditivos lleva a que se establezcan mecanismos de control que regulen su correcto uso y comprueben sus efectos.

Los encargados de regular los aspectos concernientes a los aditivos alimentarios son:

  • FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación)
  • OMS (Organización Mundial de la Salud)

Por ejemplo, la regulación se realiza a través del Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios.

Una de las condiciones fundamentales es que el aditivo alimentario no implique ningún efecto perjudicial para la salud en las dosis de uso autorizado. Para cada tipo de alimento se autorizan determinados aditivos, indicados en las listas positivas (regulación actual del uso de aditivos).

Ningún aditivo puede emplearse sin autorización explícita por parte de las autoridades sanitarias.

Colorantes

Los colorantes se usan para darle atractivo a los alimentos o para devolver a un alimento su color natural. El impacto visual es un recurso muy valioso en la industria alimentaria. Se desea que el color de los alimentos satisfaga las expectativas del consumidor.

Las funciones de los colorantes son meramente estéticas, en cuanto a la percepción y aceptabilidad del producto final, no es algo esencial para el alimento.

Los colorantes se encuentran generalmente en:

  • La mayoría de los productos industriales.
  • Productos de confitería, postres.
  • Derivados lácteos.
  • Bebidas refrescantes.
  • Helados.
  • Algunos productos cárnicos.
  • Licores.

Fuente | Nutriguía para Todos


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