Aditivos alimentarios: conoce lo que comes

Conservas

En un mundo perfecto, no existiría la denominada industria alimentaria, o al menos esta sería muy distinta. Comeríamos solamente alimentos frescos, sin ningún tipo de procesamiento industrial, y por tanto también sin aditivos. Sin embargo, la realidad es que son pocas las ocasiones en que un ciudadano medio tiene acceso a una manzana (por poner un ejemplo) directamente del árbol.

Desde el árbol a nuestra mesa, los alimentos pasan por muchos lugares, sumando aditivos por el camino. Un aditivo alimentario es cualquier sustancia añadida durante la producción, transformación o almacenamiento de los alimentos.

Los aditivos alimentarios más peligrosos son la sal y el azúcar. Como sabrás, una dieta alta en sal conduce a la hipertensión arterial y aumenta el riesgo de enfermedades del corazón, mientras que el azúcar provoca deterioro dental, obesidad y en algunos casos enfermedades cardíacas. También hay que ir en cuenta con el nitrito de sodio, la sacarina, la cafeína, la olestra, el acesulfamo K y todos colorantes artificiales.

La opinión de los científicos respecto a los aditivos es que son seguros para la mayoría de las personas, existiendo algunos, como el ácido ascórbico, que incluso puede reducir la gravedad de los resfriados, o el alfa-tocoferol, que puede disminuir el riesgo de cáncer y de enfermedades del corazón. Pero ¿qué sucede con ese pequeño porcentaje que puede sernos perjudicial? Estos aditivos varían dependiendo de la persona, por lo que corresponde a cada uno averiguar cuáles son y evitar los productos que los contienen. Tómate tu tiempo para leer las etiquetas y valorar cómo te encuentras antes y después de consumir los productos habituales de tu dieta.


Escribe un comentario