Acné

image El acné representa una de las pesadillas juveniles más comunes, pero también alcanza a los adultos, su tratamiento no es simple y dentro de las teorías de su origen encontramos la falta de higiene, una mala alimentación, pero los estudios ha demostrado que la raíz del problema es la sobreproducción de sebo, una sustancia cerosa que obstruye los poros y da lugar a puntos negros, espinillas y granos.

En los adolescentes, esta sobrecarga de sebo es causada por la explosión hormonal típica de la pubertad, pero en los adultos, puede resultar de la herencia, el estrés, las fluctuaciones hormonales de las mujeres mensualmente, etc, pero se debe tener muy en cuenta que si el acné no es tratado correctamente puede dejar cicatrices.

Tratarlo requiere de paciencia y suavidad, lo que se traduce en no utilizar jabones fuertes o lavados frenéticos, las mujeres deben evitar los cosméticos a base de aceite, que pueden obstruir los poros y estimular los brotes, así como establecer una dieta correcta con un profesional de la nutrición.

Los alimentos que empeoran la condición:
El exceso de cantidad de azúcar, dulces, harinas procesadas, frituras (fast food), productos horneados y elaborados con grasas trans o hidrogenadas como panes, tortas, galletas y chips que debe evitarse.


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