La leche de almendras la perfecta sustituta

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Receta sencillamente saludable, diferente, rica y con muy buenas propiedades. La leche de almendras es una sustituta ideal a la leche de vaca, si se tiene intolerancia a la lactosa o simplemente quieres cambiar, no dudes en probar la leche que te presentamos.

A grandes rasgos, esta leche es rica en vitamina E y vitamina B12, no tiene colesterol ni lactosa, baja en grasa y sodio y muy rica en potasio. Es perfecta para prevenir la retención de líquidos.

Las almendras también aportan gran cantidad de calcio y apoyan a nuestros huesos ya sea en una etapa temprana o en una edad más avanzada, ideal para niños y ancianos.

Se obtiene de la molienda de los frutos secos, en este caso, las almendras tostadas que se emulsiones con agua creando una fantástica leche que se conoce y es usada desde la antigüedad. Del mismo modo que la leche convencional, la de vaca, con ella podemos hacer nuestros postres y recetas de toda la vida.

A día de hoy la podemos encontrar en muchas tiendas ecológicas y poco a poco van apareciendo en las grandes superficies. Se venden en bricks de un litro y vienen enriquecidas con vitaminas y con diferentes sabores, vainilla, chocolate, canela, etc.

Prepara tu propia leche de almendras

Como adelantábamos es muy sencillo hacer leche de almendras, para ello necesitarás los siguientes ingredientes y materiales:

  • Una taza de almendras tostadas o 150 gramos
  • 2 litros de agua mineral
  • Una jarra de vidrio
  • Un colador de tela o en su defecto un colador chino
  • Una licuadora o batidora muy potente
  • Un envase para remojar de antemano los frutos

Paso a paso

  • Dejamos reposar las almendras con un litro de agua aproximadamente, hasta que queden bien cubiertas. Lo ideal es que reposen toda una noche en la nevera.
  • Pasado el tiempo, escurre las almendras, desecha el agua y colócalas en el vaso de la licuadora junto a 3/4 de agua
  • Licua durante 3 minutos
  • Cuela la mezcla con un colador de tela y escurre bien la pasta de almendras resultante
  • Vuelve a colocar los restos de almendra molida y añade el último cuarto de agua restante para terminar de extraer bien toda la leche.

No tires los restos de almendras molidas, se crea una harina de almendras estupenda para acompañar ya sea un yogur, añadir a alguna ensalada o preparar algún bizcocho, dependerá de tu imaginación.

Como último consejo os decimos cómo consumir esta leche de almendras:

  • Para perder grasa o si se está en proceso de adelgazar lo ideal es tomar una taza al día
  • Para mantener el peso se pueden tomar dos tazas de leche
  • En cambio si se quiere aumentar la masa muscular, no hay límites en cuanto a la toma de esta leche. Ideal para combinar con un batido de proteínas después del entrenamiento.

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