Chocolate negro para conservar un corazón saludable en la vejez

Chocolate negro

Cada vez existen más evidencias de que el chocolate negro es bueno para el corazón. Se han realizado estudios que han concluido que las personas que lo incluyen dentro de una dieta equilibrada gozan de una mejor circulación sanguínea, niveles de colesterol y tensión arterial que las que no lo hacen.

Los indios Kuna, en Panamá, bebían grandes cantidades de cacao sin procesar (cerca de cuatro tazas al día). Sus ancianos no desarrollaban enfermedades cardíacas. Sin embargo, cuando se trasladaron a las ciudades, y adoptaron las costumbres occidentales, los Kuna vieron como su envidiable estado de salud se puso al nivel del resto. Los ancianos Kuna comenzaron a desarrollar hipertensión arterial en la vejez. Esto habla de la gran capacidad del chocolate negro para mantener un sistema cardiovascular saludable en la vejez.

Pero ¿qué tiene el chocolate negro que es tan buen para la circulación sanguínea? Probablemente se debe a su riqueza en unos compuestos activos conocidos como polifenoles, que mejorarían el proceso de estrés oxidativo de la sangre. En Italia, se realizó un estudio con pacientes que sufrían la enfermedad arterial periférica, la cual provoca dolorosos calambres y dificultad para hacer ejercicio. A un grupo de le dio chocolate negro y al otro, chocolate con leche. Pues bien, después de un tiempo, los pacientes que tomaban chocolate negro fueron capaces de realizar caminatas un 11 por ciento más largas.

Comer chocolate negro reduce la tensión arterial de acuerdo con numerosos estudios. En uno de ellos, un grupo de personas con hipertesión arterial comió 6 gramos diarios durante 18 semanas, lo que les redujo la sistólica en tres puntos y la diastólica en dos puntos. Por contra, los pacientes que ingirieron chocolate blanco no experimentaron ninguna mejoría.

Cabe señalar que por sí solo no sus beneficios se reducen. Para disfrutar de todas sus ventajas hay que combinarlo con una dieta saludable, basada en las verduras, la práctica habitual de ejercicio y un ritmo de vida tranquilo (es decir, libre de estrés y proporcionando al cuerpo al menos siete horas de sueño diarias).


Escribe un comentario