Ponle picante a tu vida para disfrutar de todas estas ventajas

Pimientos picantes

Añadir picante a las comidas estimula los sentidos, haciendo que la experiencia de ingerir un determinado alimento sea mucho más completa. Sin embargo, tu paladar no es la única parte de tu cuerpo que se beneficiará de un pellizco de pimienta negra, unos trocitos de pimiento picante o un chorrito de tabasco, por poner sólo algunos ejemplos.

A diferencia del resto, las salsas picantes no están repletas de calorías, siendo el promedio de unas seis por cucharada. Además, el picante ayuda a acelerar el metabolismo. Las personas cuyo metabolismo funciona a pleno rendimiento es menos probable que engorden si llevan unos hábitos alimentarios saludables y practican ejercicio de manera regular. Estas dos cualidades lo convierten en un alíado para perder peso o mantener la línea.

Otra cualidad que juega a nuestro favor en este sentido es que ayuda a reducir las porciones, dado que el picante obliga a masticar más despacio a las personas que comen muy rápido. Cuando se come a demasiada velocidad, al estómago no le da tiempo de enviar la señal al cerebro de que ya está lleno. De esta forma, la persona tiende a comer más de lo que su cuerpo necesita, aumentando el riesgo de sobrepeso.

Según un estudio reciente, comer picante puede alargar la vida de las personas. La conclusión a la que llegaron los investigadores fue clara: las personas que comían picante regularmente tenían más probabilidades de vivir más tiempo que las que no lo hacían. Así que si quieres ralentizar el envejecimiento de tus células, ponle picante a tus comidas.

La capsaicina, el componente activo de los pimientos picantes encargado de provocar la sensación de ardor en la boca, ayuda a mejorar el estado de ánimo. Y lo hace mediante la liberación de endorfinas, razón por la que el picante puede ser interesante para las personas con enfermedades mentales relacionadas con los cambios en el estado de ánimo, como la depresión.


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