4 errores a evitar al preparar un smoothie casero

Smoothie proteínico

Prepararse un smoothie casero por la mañana o por la tarde es una deliciosa manera de promover la salud. Los siguientes son algunos de los errores más habituales. Si los evitas, estarás un paso más cerca de dominar la técnica de esta bebida tan de moda en todo el mundo.

No batir lo suficiente. Smoothie viene de la palabra inglesa smooth, que quiere decir liso, suave, fluido… Da a tu batidora el tiempo necesario para que mezcle todos los ingredientes sin dejar grumos. Eso sí, si el proceso lleva más de dos minutos, quizá quieras considerar comprar una máquina mejor preparada para batidos caseros.

No añadir un espesante. Un buen smoothie debe tener cuerpo. Utiliza siempre frutas que te garanticen un resultado cremoso, como el melocotón, el mango o el plátano. Otra opción es incluir una o dos cucharadas de semillas de lino o de chía (habiéndolas dejado en remojo toda la noche), las cuales sumarán una buena dosis de omega 3.

Añadir ingredientes a lo loco. Resistirse a añadir todos los superalimentos que tenemos en la cocina puede resultar difícil (demasiados beneficios potenciales como para ignorarlos), pero haz un esfuerzo y limítate a sólo tres o cuatro de ellos, cuyos sabores combinen bien. De lo contrario, el resultado en boca de tu smoothie puede enrarecerse bastante, sobre todo si lleva verdura.

Utilizar fruta demasiado verde. No añadas un plátano verde a tu smoothie casero, de la misma manera que no te lo comerías para almorzar. Cuando la fruta no está madura, no se mezcla bien y da al smoothie mal sabor. En cambio, la jarra de la batidora es un buen lugar donde depositar todas aquellas piezas de fruta un poco más maduras de la cuenta, las cuales quizá no te comerías tal cual, pero que son una excelente adición para los batidos y evitan el desperdicio de alimentos.


Escribe un comentario